lunes, 4 de junio de 2007

Sueños

Cuando yo era pequeña tenía un sueño y era tener una bicicleta nueva. Cada vez que a mi hermano mayor le compraban una mas grande yo heredaba su bici, pero siempre era la bici vieja, con pegatinas, desconchones y algún punto que otro oxidado.

Muchas tardes al salir del colegio caminaba largo rato hasta llegar a la tienda y me pasaba allí horas mirando la bici que yo quería a través de ese enorme escaparate. Era preciosa, de color rojo con un sillín en L. Yo me imaginaba en ella saltando por las aceras, bajando cuestas a toda velocidad, para mi era la mejor bici del mundo y me imaginaba yendo al cole con ella y enseñándosela a toda la clase.

Por fin el gran día llegó, y tras unos años de ahorro pude conseguir mi bicicleta roja. Ya era mía. Y si, era casi tan genial como había imaginado. Pero algo fallaba, el sueño ya se había cumplido si. pero ¿y después que?

Cuando llevas tanto tiempo deseando una cosa por encima del resto, pensando día y noche solo en eso y por fin lo consigues, vale, la alegría es enorme... pero también queda un pequeño vacío, un hueco que has que rellenar de alguna otra forma. Y es que a veces es casi mas divertido seguir teniendo ese sueño.


Cantando: Igual que el mosquito más tonto de la manada, yo sigo tu luz aunque me lleve a morir, te sigo como les siguen los puntos finales a todas las frases suicidas que buscan su fin...

(Deseos de cosas imposibles - La Oreja de Van Gogh)

1 comentario:

Blueyes dijo...

Todos hemos deseado...
Un beso