jueves, 20 de abril de 2006

Cuando algo se pudre no tiene solución

Imaginad que siempre tomáis leche de una misma marca, que no es que te guste mas ni menos que otra, pero siempre la tomaste y no se te ocurrió probar mas... y un día al preparar un colacao notas que está podrida.... te deja muy mal sabor de boca pero aún así no es como para cambiar de marca... pero tiempo después vuelve a pasarte lo mismo... el sabor es asqueroso, esta totalmente podrida esa botella y decides por fin tomar la decisión de cambiar de marca.... casi un año después te vuelven a ofrecer leche de aquella otra marca... y aunque te lo piensas la rechazas... ¿para que? ¿que gano tomando de nuevo aquello que me dejó tan mal sabor?... ¿me aporta algo que no tenga y necesite? Llamadme rara o cabezona... pero es que no... fue un no, es un no y será siempre un no. Así de rotundo.... y no, por supuesto que no hablo de leche.

2 comentarios:

helen dijo...

hay decisiones duras... pero una vez que las tomamos -si estamos totalmente convencid@s de ellas- las mantendremos... aun teniendo dudas o no... cada un@ sabe lo que le viene mejor a su estómago ;D
bsiños

Nueve dijo...

desde luego, hay decisiones que no debemos nunca olvidar por que las tomamos.. y mas si nos hacen daño.