Imaginad que siempre tomáis leche de una misma marca, que no es que te guste mas ni menos que otra, pero siempre la tomaste y no se te ocurrió probar mas... y un día al preparar un colacao notas que está podrida.... te deja muy mal sabor de boca pero aún así no es como para cambiar de marca... pero tiempo después vuelve a pasarte lo mismo... el sabor es asqueroso, esta totalmente podrida esa botella y decides por fin tomar la decisión de cambiar de marca.... casi un año después te vuelven a ofrecer leche de aquella otra marca... y aunque te lo piensas la rechazas... ¿para que? ¿que gano tomando de nuevo aquello que me dejó tan mal sabor?... ¿me aporta algo que no tenga y necesite? Llamadme rara o cabezona... pero es que no... fue un no, es un no y será siempre un no. Así de rotundo.... y no, por supuesto que no hablo de leche.
2 comentarios:
hay decisiones duras... pero una vez que las tomamos -si estamos totalmente convencid@s de ellas- las mantendremos... aun teniendo dudas o no... cada un@ sabe lo que le viene mejor a su estómago ;D
bsiños
desde luego, hay decisiones que no debemos nunca olvidar por que las tomamos.. y mas si nos hacen daño.
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